El Estado viola el derecho humano al agua de 82% de los venezolanos

El país, con 2 millones de kilómetros cuadrados, posee mucha más cantidad de agua de la que requiere para abastecer a la población calculada en casi 32 millones de habitantes. Sin embargo, 28.621.000 personas, equivalente a 82% del total, no recibe el servicio de forma continua y cuando le llega es de dudosa calidad o no potable, afirma el reporte Emergencia Humanitaria Compleja en Venezuela, correspondiente al mes de octubre, elaborado por un equipo de seis organizaciones y académicos especializados. “El Estado venezolano está violando el derecho humano al agua de estas personas”, afirmó el ambientalista Alejandro Álvarez Iragorry, coordinador de la coalición Clima21, una de las ONG que realizó el trabajo fundamentado en información real disponible que el gobierno omite y en el que se describe cómo la crisis afecta a los centros de salud, las instituciones educativas y el sector alimentación.

“La vida del país y de sus ciudadanos está afectada por la destrucción de las cuencas, la escasez inducida por la mala gestión, la contaminación de las aguas y/o las inundaciones. La red de monitoreo hidrometeorológica, indispensable para el suministro del servicio potable y evaluación de riesgos, se encuentra muy disminuida en institucionalidad e infraestructura. Eventos absolutamente previsibles, intensificados por el cambio climático, si acaso llegan a reportarse, no son atendidos adecuadamente. La condición se profundiza porque energéticamente dependemos del embalse Guri para producir más del 65% de la electricidad que se consume en el país. Actualmente 9 de sus 20 turbinas están dañadas y no existen planes para repararlas. Si dejara de funcionar la hidroeléctrica Guri, se agravaría mucho más la Emergencia Humanitaria Compleja en que nos encontramos”, advierte el reporte, el primero relacionado con el tema en el que más de 20 investigadores trabajaron. “El problema se hará crítico, de acuerdo con los especialistas en gestión de riesgo, porque vamos hacia un período seco”, alertó.

De acuerdo con el informe, 75% de los centros que integran la red hospitalaria no reciben agua de forma continua, en su forma potable cuando llega es poco confiable y con problemas de saneamiento. Las áreas de emergencia y de hospitalización de algunos la obtienen de manera intermitente (55,56%), pero en otros centros ni siquiera llega.

El reporte cita también la situación de las instituciones educativas, desde la básica hasta la universitaria, que padecen las consecuencias del servicio deficiente. “El comienzo del año lectivo 2018-2019 inicia con varios estados inundados y sus escuelas no escapan a esa situación. El maltrecho sistema de saneamiento que pueda aún existir no funciona bajo inundaciones”, señala y menciona que al menos 14 escuelas fueron utilizadas como refugios de las familias afectadas durante los aluviones en zonas del estado Bolívar.

El derecho humano al agua consiste en disponer de un abastecimiento suficiente, regular y adecuado de agua potable, y eso incluye el derecho a los recursos hídricos, como bienes naturales, sociales y culturales, recuerda el informe.

CIFRA

75% de los centros que integran la red hospitalaria no reciben agua de manera continua ni tienen garantizada la calidad


Por ayuda

María Eugenia Gil, periodista e integrante de la Fundación Agua Clara que inició el proyecto, señaló que el informe aporta la data que evidencia que el país vive una Emergencia Humanitaria Compleja: “Esa es una instancia que manejan las Naciones Unidas y queremos que se produzca ayuda urgente”, expresó. La iniciativa corresponde a defensores de derechos humanos como Feliciano Reyna y Jo D’Elia, y luego contó con el trabajo de un grupo interdisciplinario de ingenieros, ambientalistas y activistas calificados. Es el segundo informe, después de uno sobre salud, elaborado por el equipo que seguirá investigando sobre el problema del agua.

 

Fuente: El Nacional