Segundo día de protesta en la avenida Baralt luego de dos meses sin agua

Caracas.- Vecinos de los sectores El Retiro, Sabana del Blanco, Diego Lozada, El Cardón y Los Mecedores, de la parroquia San José en el municipio Libertador, protestaron por segundo día consecutivo al final de la avenida Baralt, luego de dos meses sin agua. Este miércoles 12 de septiembre, durante tres horas y respaldados por la Guardia Nacional, habitantes de la zona trancaron la entrada hacia la Cota Mil con ramas, piedras y rejas.

| Foto: Rayner Peña R.

El martes 11 de septiembre habían manifestado y exigieron la presencia del mayor Eddison Torrealba, presidente de Hidrocapital. Sin embargo, los únicos voceros eran los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana que aseguraban que el servicio de agua sería restituido una vez cesara la protesta. Entre gritos e improperios, los afectados se negaban a volver a sus casas. “No creemos en promesas de nadie. No importa quien venga, nadie cumple nada”, gritó una señora.

| Foto: Rayner Peña R.

Más abajo, entre los barrios Cotiza y Los Mecedores, algunos cerraron la vía con cauchos y los prendieron en fuego. Motorizados y peatones pasaban por la acera. Aunque quienes estaban en la avenida Baralt aseguraron estar en contra de dañar la propiedad pública u ocasionar incendios: “No pensamos dejar de protestar, pero la idea es hacerlo de forma pacífica, no dañando las cosas”.

| Foto: Rayner Peña R.

Dos meses sin agua en las tuberías ha implicado un gasto extra en la compra de botellones para poder cocinar e hidratarse. Algunas madres se quejaron de lo difícil que es mantener la higiene en sus hogares y proteger a los niños de infecciones y enfermedades. La calle estaba tomada por personas de todas las edades; incluso había niños jugando con pelotas mientras los adultos discutían con funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado.

| Foto: Rayner Peña R.

Luego de tres horas de protesta, el acceso desde la Cota Mil hacia la avenida Baralt fue liberado y los automóviles pudieron pasar. Aunque los vecinos intentaron impedir el paso colocando aún más piedras y enfrentándose a los conductores, la policía logró mediar para evitar conflictos. En tres horas, no llegó ningún representante o vocero de la compañía hidrológica y la única promesa fue la de los policías que aseguraron la restitución del servicio.

Fuente: https://elpitazo.com/